mar 13

Dando una vuelta por diferentes universidades que han abierto sus “Sucursales” en SL intento comprender su utilidad y analizar la variedad y diversidad de las soluciones alcanzadas por los diferentes centros desde diversos puntos de vista.

Primero comenzaremos con el nivel arquitectónico. Por norma general podemos encontrarnos 3 tipos de adaptaciones básicas. Los que intentaron trasladar el mundo real a lo virtual (cosa que en mi opinión no tiene sentido) ; los que por el contrario, diseñaron un nuevo mundo que les sirviese para sus propósitos y, por último, está el grupo de los que crearon un jardín de arena para que los niños (sus alumnos) jueguen aprendan y se diviertan.

Respecto al uso que se le dá por parte de la universidad, a su entorno virtual, tenemos varias formas de entender el para que sirve este mundo. Por un lado está la univerisdad Carlos  III de Madrid, que creando una fiel reproducción de lo que es una universidad real, en SL, se olvido del ¿Y para qué sirve? haciendo Espacios inútiles como bibliotecas, aulas en las que no se imparten cursos y para rizar el rizo y marear más al usuario creó el edificio de cristal (así lo denomino yo), un auténtico laberinto de paredes traslúcidas con objetos inservibles en el medio, de lo que se supone que es una exposición, como: mesas, sillas que curiosamente están separadas por sexos. Por otro lado tenemos a Stanford, que se ha creado un mundo virtual a medida y en el que se dedica a impartir cursos, dar charlas, realizar reuniones… Mucho más adecuado que otras de las adaptaciones que he visto.

Leave a Reply

preload preload preload